jueves, 29 de enero de 2009
Playa de sal

Volví a pensar en modificar
Qué haré con este error?
No hay mayor ni mejor confusión
Lo que es, es
no se puede cambiar
Ahora es nunca
nadie
adios a todo con todo
Huiré la próxima vez
y si no lo intuyo antes?
me marcharé en puntas de pie
Huir es doloroso
romper parece cruel
despojarse genera una vastedad
Queda caminar desnuda
por una playa seca y desierta
por una playa sin mar
con sal
Y el viento?
Te acordás alma mía del viento?
Un amante musical
omnipotente
amargo y tenaz
pero un amante al fin
el único que queda
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poemas de la casa ilustró Silvana Campana
Explicación poética de la vida para mis amigos

matrices básicas que difieren
Grave y agudo. Rápido y lento
Oscuridad, luz, curvo y recto
rojo, amarillo, azul
distantes y unívocos
Luego el impulso creador
el sentimiento, el deseo
El irrefrenable indagar y elaborar
de la mente inquieta
Arrasan , enlazan, matizan, superponen, fusionan
Y vuelven a esparcir...
frente a la mirada atónita
ante un devenir que jamás podrá detenerse
Somos la intersección del hacer y del ser
el motor y la materia
la partícula y la idea
la tarea y el resultado
que apenas obtenido se degrada
a un nuevo origen
e iniciala el renacer
Nada es satisfactorio ni completo
y no esperamos que lo sea
sin embargo cada instante, cada gesto
cada belleza, cada encuentro...
nos invade
de afuera a adentro
de arriba a abajo
y en derredor
Con una sensación de integridad
que sabemos
sin haberla visto ni escuchado
sin más testimonio
que la certeza visceral del Universo
Por eso vale la amistad
igual o más
que millones de años e intentos
por la totalidad que abarca
y vuelve a engendrar
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poemas de la casa ilustró Silvana Campana
jueves, 8 de enero de 2009
La rueca

Sabrás del misterio repetido
de aquelllo que nos nutre, nos contiene, nos alcanza
Como rueca vamos
conmovidos de dulzor, dando gracias
y en un otro giro, idéntico e inverso,
enripiamos el camino por el que transitamos descalzos
el que nos recostamos desnudos...
Ay! Ya!
no me dejes creer fatalmente nada
no intentes amansarme
yo sé que puedo ser
siempre más
martes, 6 de enero de 2009
El lavado de una sandía...

Elocuente, densa, satisfecha...
Demorándose desde mi curvatura hacia el agua que corre y la espera
rastrera, pesada...la imagino con este lado amarillento en la tierra
y toda la enramada alrededor
Mamá plantaba cosas así: semillas de sandía, de tomate, carozos de duraznos...
y se le daba.
Ella era áspera, con voz nasal y grave
pero la tierra le respondía
con plantas por todos lados
en las rendijas de las paredes y las juntas de las baldosas de los patios...
Crecían chauchas japonesas, ajíes putaparió, laurel, salvia, romero
limones, naranjas, higos blancos y negros, uvas chinche...
Le florecía todo, le daba fruto todo, zapallos de angora "así" de grandes
rayados en claroscuros de verdes, que convertía en dulce para el invierno
y las flores pelusientas y tiernas que cocinaba en el puchero.
Yo era igual
Impertinente
floreciendo por los rincones, por los intersticios
desafiante con mis frutos escabullidos entre las hojas
Era así porque aprendí de ellos...a perfumar con insolencia como los jazmines
a manchar el patio con mis violetas y convocar moscardones con mis dulzores
desbordante como las higueras, sanadora como las hojas de palan-palan
bendita y terrible...inexplicada!!!
y ella, siempre y finalmente
arrojando la semilla.
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estancia al sol
Desmembreré mis pasos
esta mañana que se parece a un mediodía
extenderé la mirada y ahondaré los huecos
perteneceré a mañana
y a ayer
hoy no seré nada ni nadie
descansaré
esta mañana que se parece a un mediodía
extenderé la mirada y ahondaré los huecos
perteneceré a mañana
y a ayer
hoy no seré nada ni nadie
descansaré
lunes, 5 de enero de 2009
Luna roja
Cantan palomas a una luna roja
embriagadas del calor de la tarde
Visceral, guturalmente...
bajan la tez hacia la tierra caliente
Cantan y clavan la mirada tiesa
en un horizonte al ras del suelo
Giran sobre sus pies
danzan en círculo...
el ala golpea el asfalto
y las plumas rasgan la vereda
Cantan y no sueñan
saben finalmente
mientras la luna esparce su fuego
como un sol nocturno
como un astro nuevo
embriagadas del calor de la tarde
Visceral, guturalmente...
bajan la tez hacia la tierra caliente
Cantan y clavan la mirada tiesa
en un horizonte al ras del suelo
Giran sobre sus pies
danzan en círculo...
el ala golpea el asfalto
y las plumas rasgan la vereda
Cantan y no sueñan
saben finalmente
mientras la luna esparce su fuego
como un sol nocturno
como un astro nuevo
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